Un estado especial de consciencia


    Definir la hipnosis como un fenómeno de la consciencia no es algo fácil. No es sueño, aunque las personas pueden parecer estar dormidas. Erickson la definió como un estado especial de consciencia , no obstante normal, en donde la persona está más receptiva a la presentación de ideas, en donde está abierta a sus recuerdos, aprendizajes, condicionamientos y a sus  numerosos aprendizajes vitales.  

 

    La experiencia de este estado de consciencia, puede ser alcanzado a través de tres formas generales, a saber: 

 

-inducido por otra persona  

-autoinducido (autohipnosis)  

-como una profundización de la fase de descanso de los ritmos ultradianos. 

 

 

Mitos sobre la hipnosis.  

 

 

Las personas hipnotizadas pierden la consciencia. 

La hipnósis es una forma de sueño. 

La hipnósis implica una pérdida de la voluntad. 

La persona hipnotizada se encuentra bajo el control del hipnotizador-a. 

En hipnosis uno-a puede recordar con exactitud todo lo que le ha sucedido a lo largo de su vida. 

El éxito para conseguir que una persona entre en un trance hipnótico se debe al "poder" del hipnotizador-a.
Las personas no pueden hablar cuando se encuentran en hipnosis. 

Las personas no pueden recordar qué pasó mientras están hipnotizadas.  

La hipnosis crea dependiencia  respecto del hipnotizador-a. 

La hipnosis es una terapia. 

Las personas hipnotizables son mentalmente débiles, incultas, crédulas o poco inteligentes. 

La hipnosis es peligrosa 

Para ser hipnotizada la persona tiene que estar relajada. 

La persona hipnotizada si no se despierta puede quedar en trance indefinidamente.  

La hipnosis implica siempre un mismo ritual monótono de inducción.  

La susceptibilidad hipnótica no puede ser mejorada. 

Funcionan solamente las sugestiones directas.